Vuelven las caídas al Ibex que se sujeta a los 8.800 puntos

Fuente: WFG
09/08/2019 09:10

MADRID, 09 AGO. (Bolsamania.com/BMS) .- Tras dos días de rebote, los parqués europeos no parecen tener fuerza para estirar el avance. El alivio porque China no se ha metido de lleno en una guerra de divisas a través del tipo de cambio del yuan siguió aupando las bolsas mundiales este jueves. Europa y Wall Street avanzaron con ganas y, de hecho, EEUU lograba borrar las pérdidas del lunes. En el Ibex, el auge se tradujo en una reconquista de los 8.800 puntos que a duras penas aguanta este viernes, después de abrir con caídas del 0,65%.



Los números rojos llegan a casi todos los valores, en un giro de 180 grados de la situación vivida el jueves. El sector bancario es el que más se hunde, con caídas de más del 2% en BANCO SABADELL y BANKIA y del 1,8% en BBVA y CAIXABANK. En verde, casi planos, aguantan GRIFOLS y COLONIAL.



Las malas sensaciones de la apertura no eclipsan cierto optimismo que llega desde el punto de vista del análisis técnico, sobre todo si este viernes consigue estirar sus alzas. "De alguna manera el precio nos podría estar dibujando un pequeño 'martillo' desde la zona de soporte del 61,8-66% de ajuste/retroceso de Fibonacci de toda la subida desde los mínimos de diciembre" ha explicado el analista técnico de Bolsamanía, José María Rodríguez.



Dicho esto y en el más corto plazo, "la siguiente zona de resistencia la encontramos en los 8.900 puntos", antes soporte (mínimos de junio).



En cualquier caso, el mercado seguirá pendiente del 'toma y daca' arancelario y del tipo de cambio del yuan "que ha sido un importante impulsor del mercado estasemana", indica Stephen Innes, analista de VM Markets.



Este viernes, el BANCO POPULAR de China sigue con el giro de su política sobre el yuan y ha vuelto a permitir que la moneda se debilite por encima de los 7 yuanes por dólar, por segundo día consecutivo. El banco central ha ubicado el punto medio cambiario, alrededor del que sólo permite fluctuar la moneda un 2%, en los 7,0136 por dólar, su nivel más débil desde el 3 de abril de 2008. Esta paulatina devaluación de la moneda a través del anclaje diario, sin embargo, no genera tanta preocupación como cabría esperar, ya que sigue situándose por encima de las expectativas.



Por otra parte, el presidente de los EEUU, Donald Trump, ha seguido desviando el foco de China a la Reserva Federal de EEUU (Fed). El jueves ha reiterado su ataque del miércoles: "Lo han hecho mal en cada paso que han dado ¿Se imaginan qué pasaría si acertaran?", ha comentado en Twitter.



Como era de esperar, la respuesta de la Casa Blanca al conato de guerra de divisas es rebajar al dólar verbalmente. En varios tuits enlazados, Trump se ha mostrado partidario de un dólar más débil respecto al resto de divisas para favorecer la competitividad de las empresas americanas, para lo cual ha vuelto a pedir a la Fed que baje los intereses.



JAPÓN Y CHINA, UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA



A pesar de estas tensiones, la figura del jueves de Wall Street ha permitido que recupere las caídas del lunes del 3%. Los parqués asiáticos vienen mixtos este viernes. Las bolsas chinas han cedido un 0,5% Shanghai y casi un 1% Shenzhen lastradas por los datos de inflación que muestran como los precios se han disparado en julio hasta el 2,8%, comparado con el año anterior, el porcentaje más elevado desde febrero de 2018.



El Nikkei, en cambio, sube un 0,44%, después de que Japón haya publicado un avance mejor delo esperado en su economía. El PIB nipón experimentó su tercera expansión trimestral consecutiva de abril a junio, cuando creció a una tasa anualizada del 1,8% en el período, según datos del gobierno. Muy por encima mucho mejor del pronóstico del mercado, que esperaba un avance del 0,4%.



Aún en el plano macro, esta jornada se conocerán los datos del PIB de Reino Unido y la balanza comercial.