La próxima crisis se acerca y las bolsas caerán hasta un 50%, según Guggenheim

Fuente: WFG
15/04/2019 09:55

MADRID, 12 ABR. (Bolsamania.com/BMS) .- La próxima crisis financiera mundial será más benevolente que otras anteriores… pero está al caer y se cebará especialmente con la renta variable. Así lo asegura Guggenheim, la gestora de activos estadounidense, que señala las alta valoraciones en bolsa como su talón de aquiles de cara a una recesión que prevé inminente.



"Teniendo en cuenta que las valoraciones han alcanzado niveles muy elevados en este ciclo, esperamos caídas de entre el 40 y el 50% en la próxima recesión", señala la gestora.



Guggenheim va aún más lejos y compara la próxima crisis con la de la burbuja de las puntocom, que vio como los inversores se volcaban con las tecnológicas atraídos por sus exhuberantes retornos. Y pese a su corta duración, las puntocom provocaron caídas de hasta el 50% en el S&P 500.



Uno de los indicativos de estas altas valoraciones es el ratio PER Shiller de este selectivo estadounidense. En estos momentos, los inversores están pagando un PER de 31,1 respecto a su media histórica, situada en el 16,6.



Otro de los clavos en el ataúd de las bolsas será la "ausencia de políticas de la Fed y Washinton para frenar cualquier tipo de caída brusca en los mercados", según Guggenheim. "Incluso con una o dos alzas más de tipos en este ciclo, la Fed tendría muy poco margen para combatir la próxima recesión", apostilla.



Pese a que la bolsa sea la peor parada, Guggenheim prevé que en una escala más macroeconómica, las economías tengan "un aterrizaje suave". Y todo, gracias a la "resiliencia" de estas, que les ha permitido endurecerse en los últimos años para amortiguar el impacto de futuras crisis.



Finalmente, Guggenheim se refiere a China, "uno de los líderes del actual ciclo financiero", cuya habilidad para "apuntalar sobre la marcha su economía ha brindado cierta esperanza a los inversores ante una posible recesión". Sin embargo, la gestora observa que "los niveles de deuda del país asiático siguen siendo elevados pese a los estímulos fiscales y monetarios llevados a cabo por Pekín".