Estonia prohíbe a Danske Bank operar en el país tras el blanqueo de capitales

Fuente: WFG
19/02/2019 13:50

MADRID, 19 FEB. (Bolsamania.com/BMS) .- El consejo de la CNMV de Estonia, la Finantsinspektsioon, ha prohibido a Danske Bank operar en el país como consecuencia del caso de blanqueo de capitales. La firma tendrá que salir del país antes de que termine el año, según ha informado el regulador financiero en un comunicado.



La Finantsinspektsioon ha instado al banco danés a presentar un plan de acción en el plazo de 20 días que contemple la finalización de sus operaciones en el país báltico en un plazo de ocho meses y proteja los "intereses" de los consumidores. El regulador ha subrayado que "monitorizará con mucho cuidado el proceso de cierre de la filial", al mismo tiempo que ha alertado a la entidad financiera de que está "preparado para tomar medidas supervisoras adicionales para proteger el interés de los consumidores y la credibilidad del sector financiero" de Estonia.



En este sentido, la Finantsinspektsioon ha informado de que "nada cambia de momento" para los clientes de Danske Bank en Estonia, ya que todos los contratos siguen en vigor. Durante los próximos ocho meses, la entidad financiera danesa tendrá que devolver los depósitos de forma "gradual", aunque tiene prohibido obligar a los prestatarios a devolver sus préstamos de forma anticipada.



"Danske Bank deberá transferir todos los contratos de préstamos de su filial en Estonia en un plazo de ocho meses a otro banco no relacionado o entidad que esté autorizada a operar en Estonia", ha apostillado la CNMV del país báltico. Además, si la firma no puede hacerlo dentro de un "plazo razonable", la Finantsinspektsioon ha explicado que tendrá que encontrar "otra solución justa" para que los préstamos sigan en vigor y los intereses de los clientes sean "protegidos adecuadamente".



De acuerdo a los datos ofrecidos por el regulador financiero de Estonia, a 31 de diciembre de 2018 Danske Bank contaba con 14.700 depositarios, con un total de 95,6 millones de euros y una cuota de mercado del 0,54%. De su lado, los préstamos totales alcanzaban un valor de 1.060 millones de euros con un total de 12.300 prestatarios y un 5,45% de cuota de mercado.



CREDIBILIDAD DE ESTONIA



Las irregularidades de Danske Bank, inmerso en un caso de blanqueo de capitales a través de su filial en Estonia, se conocieron a lo largo de los últimos meses tras una serie de investigaciones internas. La Finantsinspektsioon ha subrayado que, tras analizar el informe emitido por el banco sobre el blanqueo de capitales y después de haber realizado varias inspecciones en las oficinas de la entidad, "no se puede permitir que el banco opere en Estonia".



"Tenemos todo el derecho de poner fin de una vez por todas a este caso excepcional y desafortunado, ya que en Estonia se han cometido violaciones graves y a gran escala de nuestras leyes a través de la sucursal de un banco extranjero", ha asegurado el presidente del consejo de la Finantsinspektsioon, Kilvar Kessler, añadiendo que el caso de blanqueo de capitales ha sido un "serio golpe a la transparencia, credibilidad y reputación del mercado financiero" del país báltico.



Kessler también ha indicado que el regulador impondrá una multa de 100.000 euros por cada día que Danske Bank supere la fecha límite para salir del país, hasta un máximo del 10% de la facturación neta de la firma, que en 2018 se situó en 44.365 millones de coronas danesas (5.945 millones de euros).



El pasado mes de octubre, el bancodanés informó de que había comenzado a cerrar parte de su filial en Estonia. "Estamos comunicado tanto a clientes particulares como corporativos que tenemos que dar por finalizados sus productos y servicios", indicó entonces la firma.



Como consecuencia del caso de blanqueo de dinero, el consejero delegado de la entidad financiera, Thomas Borgen, decidió dimitir de su cargo. El consejo de administración del banco nombró al responsable de la división de banca, Jesper Nielsen, como su sustituto en funciones, quien todavía se mantiene en ese puesto debido a que la Autoridad Supervisora Financiera de Dinamarca (FSA, por sus siglas en inglés) decidió bloquear el nombramiento de Jacop Aarup-Andersen como primer ejecutivo de la entidad por tener falta de experiencia.