Candriam, la antigua Dexia, nombra a Elena Guanter directora de Iberia y Latam

Fuente: WFG
10/12/2018 11:52

MADRID, 10 DIC. (Bolsamania.com/BMS) .- Candriam, conocida aún como ‘la antigua Dexia’, ha ascendido a Elena Guanter Ros a nueva directora general para Iberia y Latinoamérica, un cargo que desarrollará desde Madrid. Trabaja en la gestora de fondos desde 2003 y sustituye en el puesto a Nabil El-Asmar, fichado recientemente por Vontobel.



Guanter Ros tiene más de 20 años de experiencia en el sector de gestión de activos. Antes de Candriam, trabajó en Credit Suisse Private Banking y en Merrill Lynch, tanto en Madrid como en Londres. Hasta la fecha, se encargaba de las ventas de los fondos de Candriam a los clientes institucionales de la firma.



Candriam gestiona 121.000 millones de euros en activos en sus distintos mercados, de los cuales España aporta más de 4.000 millones. Históricamente, ha sido una gestora reconocida por sus fondos alternativos y de renta fija, pero en los últimos años el inversor español ha desarrollado un mayor interés por sus fondos con criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno corporativo, conocidos como socialmente responsables.



"Durante los últimos 15 años que he trabajado para Candriam he comprobado como la marca está cada vez más presente en el mercado español", asegura su nueva responsable para España, Portugal y Latam. Guanter Ros reportará a Renato Guerriero, director global de Distribución de Candriam. La firma es una de las 20 gestoras internacionales más grandes en España.



¿QUIÉN ES CANDRIAM?



Candriam es el nombre que Dexia Asset Management tomó a principios de 2014 para seguir operando en el mercado de fondos. En septiembre de 2013, el brazo de inversión de la aseguradora estadounidense New York Life Insurance llegó a un acuerdo de adquisición con Dexia, proceso que se completó en febrero de 2014.



En el otoño de 2011, el gobierno de Bélgica nacionalizó la parte belga del banco Dexia, que fue dividido en tres partes (las ramas belga, francesa y luxemburguesa) y aislados sus activos tóxicos en un ‘banco malo’ para preservar la estabilidad financiera tras el estallido de la crisis. Dexia sufrió un desplome bursátil por su alta exposición a la deuda griega.