Los clientes sí pueden reclamar "la abusividad" de los gastos de hipotecas

Fuente: WFG
07/11/2018 10:28

MADRID, 07 NOV. (Bolsamania.com/BMS) .- "Los consumidores pueden seguir reclamando en los juzgados civiles la abusividad de la cláusula de gastos de hipoteca, incluyendo el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD), apoyando su reclamación en las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE)", según aseguran desde Reclamador.es.



Su director legal, Ramiro Salamanca, considera que "una ley que genera tantas dudas en los máximos intérpretes de la ley no es una buena ley y una Sala que decide con tantas filtraciones no parece el mejor modo de demostrar y garantizar su independencia".



Esta es su opinión después de que en la tarde de este martes el Tribunal Supremo decidiera al final sentenciar que correspondía a los clientes hacerse cargo de los gastos asociados a la firma de un préstamo hipotecario y no al banco, como falló en un principio. "Sin perjuicio de la necesaria lectura de la sentencia y con el máximo respeto a la Sala Tercera y sus magistrados", añade.



"El peor escenario posible para los hipotecados se ha confirmado. Se trata de una decisión tremendamente perjudicial para los clientes hipotecarios. El Alto Tribunal da la espalda a los prestatarios, obligándoles a asumir el pago de un tributo que supone, según la comunidad autónoma, entre el 0,5% y el 1,5% sobre el importe de la responsabilidad hipotecaria", explica Salamanca.



Sin embargo, el director legal de Reclamador.es asegura que los consumidores "sí pueden reclamar" apoyándose en la UE, cuyo Tribunal de Justicia ha declarado en varias sentencias que "los efectos de la abusividad no se pueden moderar ni integrar". "



"El banco que impone al consumidor una cláusula abusiva que se declara nula no se puede beneficiar de ello, la nulidad tiene un efecto disuasorio e implica reponer al consumidor en la situación en que se encontraría si la cláusula no existe, restituyendo la totalidad de lo pagado en cumplimiento de la misma", concluye.



Por su parte, el abogado de Voyadefenderte.com Luis Hormeño cree que el Supremo debe tener "razones poderosas" para "contradecir lo que dicen los jueces especialistas en derecho tributario" con su decisión sobre las hipotecas y considera que el daño hecho a la Justicia es irreparable. "El Supremo decide que el cliente pague el impuesto de las hipotecas. Algo que no compartimos y que no nos sorprende después de que en 2013 decidiera que la banca se quedara con todo lo que había defraudado con la cláusula suelo".



LOS CONSUMIDORES HUBIERAN AHORRADO DE MEDIA 1.455 EUROS



Si el Tribunal Supremo hubiera fallado a favor del consumidor, los futuros hipotecados se podría haber ahorrado, de media, 1.455,28 euros, lo que representaba más de la mitad de los gastos iniciales de este tipo de préstamos, según los cálculos realizados por el comparador Kelisto.es.



"La decisión, incluso, podría haber afectado a quienes ya tuvieran un préstamo hipotecario, ya que una de las opciones que se planteaba era la de que el cambio de criterio pudiera tener efecto retroactivo" comenta la redactora jefe, Estefanía González.



Dado que este impuesto está cedido a las comunidades autónomas y, por tanto, cada una de ellas cobra la cantidad que considera oportuno, el importe que hubieran podido haber ahorrado los futuros hipotecados hubiera dependido del lugar donde se encontrara la vivienda que desearan financiar.



En este sentido, Baleares (2.374,6euros), Cataluña (2.006,9 euros) y Andalucía (1.617,6 euros) son las regiones donde el ahorro medio hubiera sido mayor. Mientras que en el extremo contrario se habrían situado Ceuta (537,5 euros), Navarra (548,6 euros), Melilla (697,8 euros) y País Vasco (730,9 euros).



"A pesar de que el fallo del Supremo es muy difícil de digerir y de que nos solidarizamos con los consumidores, creemos que la decisión podría llegar a tener algo de positivo. El anuncio del Supremo que sí daba la razón al cliente provocó que varias entidades insinuaran que este cambio de criterio provocaría que subieran el interés que cobran por sus hipotecas. Con este movimiento, hubiera sido peor el remedio que la enfermedad", explica González.