Paramés se pone defensivo: "Un 80% de mis acciones no sufriría una gran caída"

Fuente: WFG
07/11/2018 09:23

MADRID, 06 NOV. (Bolsamania.com/BMS) .- Paramés se pone defensivo ante una hipotética caída del ciclo. En su última carta trimestral a inversores, asegura que un 80% de su cartera internacional está bien amarrada para no sufrir con una recesión y una gran corrección de mercado.



Como recuerda el fundador de Cobas, "la volatilidad debe ser nuestra amiga, y caídas en los mercados como la de octubre deben considerarse como oportunidades para sembrar las rentabilidades del futuro". No obstante, consciente del nerviosismo que muestran muchos de sus inversores en estos momentos, ha querido lanzarles un mensaje de tranquilidad, en especial a aquellos que olvidan los fundamentos del value investing: comprar barato y aguantar a largo plazo.



El considerado como gurú español del value investing afirma que sus fondos internacionales tienen un carácter defensivo frente a una posible caída del ciclo y tan sólo un 20% de los mismos están expuestos a un deterioro de la demanda del consumo, es decir, a una recesión y una nueva crisis. Principalmente, las compañías de automoción y de consumo discrecional.



"El 80% restante está conformado por compañías defensivas que no deberían sufrir en exceso durante una caída del ciclo (por ejemplo, Babcock), así como por compañías que dependen de su propio ciclo de oferta y que, inevitablemente, obtendrán mejores resultados una vez se limpie el exceso de capacidad de sus respectivos sectores (como Teekay e International Seaways)", explica el Warren Buffett español.



Además de la propia corrección del mercado en lo que llevamos de año, los clientes de Paramés miran con expectación cómo resuelve su pugna con Aryzta, su gran lastre en 2018. El Cobas Selección pierde más de un -14% en el año, mientras que el Cobas Internacional retrocede más de un -15%, ambos golpeados por el desplome de la panadera suiza, que supone en la actualidad un 6% de su cartera internacional.



PARAMÉS, UN ACTIVISTA SELECTIVO



Su visión sobre el negocio de la panadera no ha cambiado pese a las idas y venidas en torno a su ampliación de capital, a la que Paramés se ha enfrentado tal y como estaba diseñada en origen y a la que planteó sin éxito una solución alternativa. "No existen motivos justificados para pensar que el líder en su sector no obtenga márgenes superiores a los actuales y en línea con los de sus competidores, es decir, entre el 10% y el 15% en comparación con el 8% que tiene ahora", explica.



Cobas, como primer accionista de referencia de Aryzta, no estaba de acuerdo con su ampliación de capital de 800 millones de euros, recientemente aprobada. Es, a su juicio, "excesivamente dilutiva", por eso propuso otra vía de actuación. Pero sólo le han apoyado el 47% de los accionistas, por lo que salió adelante la propuesta del consejo. No obstante, suscribirá los derechos que les corresponden para después decidir que peso le reasigna en cartera a la empresa.



Aunque Paramés recuerda que nunca ha sido activista y que sólo invierte "en empresas bien gestionadas en las que hay poco que cambiar", reconoce que "no es la primera vez que tomamos una postura activa, ni probablemente será la última". Cuando se ha dado el caso, "siempre lo hacemos discretamente, pero con firmeza".



En 1997, tuvo que ser activista en Fasa Renault o Citroën para aumentar el precio de sus OPA de exclusión. En 1998, se levantó contra ENDESA por la ejecución de una fusión a un precio dañino para sus posiciones en sus filiales, aunque no resultó. Y en 2008, en plena crisis financiera, peleó en Ciba por la OPA de BASF, que también era muy baja. De nuevo, aquí salió victorioso.