El FMI cree que Turquía necesita medidas estrictas para arreglar su economía

Fuente: WFG
09/10/2018 13:13

MADRID, 09 OCT. (Bolsamania.com/BMS) .- El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha rebajado este martes su previsión de crecimiento global al 3,7% para 2018 y 2019. Pero, concretamente en Turquía, este descenso es más acusado, ya que el organismo considera que pasará a crecer apenas un 0,4 % en 2019 tras los episodios de volatilidad de la lira.



Prevé una profunda desaceleración en Turquía, impactada por el desplome reciente de su moneda. La moneda turca se ha depreciado alrededor de un 40% desde que comenzara el año, mientras que las autoridades del país aseguran que no recurrirán a la ayuda financiera del FMI, según reiteró esta misma semana el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.



Sin embargo, el organismo ha solicitado a Turquía que lleve a cabo una amplia combinación de medidas para proteger a la economía después de la reciente agitación del mercado y la caída de la moneda. "Los desafíos a los que se enfrenta Turquía requerirán un paquete integral de políticas que comprenda políticas monetarias, fiscales y del sector financiero".



Después de la expansión económica de 7,4% el año pasado, ahora predice el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá un 3,5% este año y solo un 0,4% en 2019, frente a las anteriores estimaciones que lo situaban en el 4,2% y 4%, respectivamente.



Esta rebaja en las estimaciones de crecimiento son reflejo de una mezcla de varios factores. Entre ellos, el alza de los tipos de interés que hacen presión sobre algunos mercados emergentes, con salidas de capital. Especialmente en países vulnerables como Turquía, donde la disputa comercial entre EEUU y China también impactará negativamente. Las condiciones financieras más estrictas, las tensiones geopolíticas y el precio más alto para las importaciones de petróleo también contribuyeron a la baja de calificación de Turquía, asegura el organismo.



El FMI ha señalado que "la política monetaria debería ajustarse para reafirmar las expectativas", ya que los aumentos de precios se aceleran debido a la debilidad de la lira. A esto hay que sumarle la falta de "credibilidad política". Además, insta a Turquía a adoptar un enfoque más cauteloso a las asociaciones público-privadas que se utilizan para impulsar proyectos de infraestructura multimillonarios.