China asegura que se ve obligada a luchar contra el acoso de EEUU en comercio

Fuente: WFG
06/07/2018 07:34

MADRID, 06 JUL. (Bolsamania.com/BMS) .- El ‘Día D’ de los aranceles ha arrancado. EEUU impondrá un peaje al comercio con China por valor de 34.000 millones de euros e iniciará una guerra comercial que puede poner en riesgo el crecimiento global. China no piensa quedarse de brazos cruzados y ha anunciado contramedidas para luchar ante el acoso comercial de Donald Trump.



La primera respuesta a la acción del presidente estadounidense ha llegado por boca del ministro de Comercio del gigante asiático, Zhong Shan, quien ha asegurado que habrá contrapartida por parte de Pekín. Para los expertos, la escalada del conflicto está más que asegurada lo que derivará en una guerra arancelaria que se sitúa como el principal riesgo en los mercados.



Sin concretar aún qué medidas va a tomar el Gobieno de Xi Jinping, el ministro ha dicho en un comunicado que el movimiento de EEUU perjudica severamente el suministro global y las cadenas de valor y desencadena la agitación del mercado mundial. Sin embargo, China continuará con sus reformas internas y la apertura, ha agregado.



Los analistas tienen claro que esta situación de tensión seguirá escalando posiciones e igualmente coinciden en que supone un riesgo a nivel global que afectará inicialmente al crecimiento económico de China, pero potencialmente a otras economías por las derivadas de esta crisis y la intención que tiene el presidente estadounidense de hacer extensible su política proteccionista al mundo entero.



COREA Y TAIWAN RECIBIRÁN EL PRIMER GOLPE



Actualmente, están bajo amenaza 450.000 millones de dólares en exportaciones chinas, “que abarcan prácticamente la totalidad del comercio de Pekín con su socio estadounidense”, señala Mitul Kotecha, analista de TD Securities. La ofensiva comercial, que es “uno de los principales riesgos que afrontan los mercados emergentes en la actualidad”, prosigue el experto, es consecuencia del presunto robo de propiedad intelectual de los EEUU y una “forma de combatir” la política del Gobierno de Xi Jinping de “Made in China 2025”. Pero el asunto está en que los productos tecnológicos hechos en la segunda potencia mundial tienen componentes fabricados en Corea o Taiwan.



De esta ronda de 34.000 millones de euros, sólo una fracción muy pequeña son bienes de consumo. La gran mayoría están clasificadas (según la OCDE) como "bienes de capital" o "artículos intermedios". Es decir, gran parte de los productos electrónicos a los que se gravará con impuestos están producidos por multinacionales de otras regiones asiáticas como las anteriormente citadas que, junto a Japón, aglutinan la mayor parte de importaciones chinas no procedentes de EEUU.



Por lo tanto, subraya Kotecha, “el alcance de la guerra comercial tendrá efectos en otras naciones vecinas con las que el gigante asiático mantiene una estrecha relación y que son suministradores de componentes electrónicos y de productos de alto valor añadido”.