Italia y España no dañan la confianza sobre la economía de la Eurozona

Fuente: WFG
30/05/2018 11:55

MADRID, 30 MAY. (Bolsamania.com/BMS) .- El índice de confianza económica (ESI) se mantuvo prácticamente plano en mayo (-0,2 puntos) para aterrizar en los 112,5 puntos, un resultado que mejora en cuatro décimas las previsiones del mercado. La inestabilidad política de España, y sobre todo de Italia, no parece haber impactado las perspectivas de los encuestados. Así lo ha publicado la Comisión Europea este miércoles.



El Ejecutivo común explica cómo la menor confianza sobre la industria y los servicios ha sido compensada por los grandes resultados del sector minorista y la construcción. Entre los Estados miembro, Holanda ( 1,2%) vio crecer su resultado, mientras que se mantuvo plano en Alemania ( 0,1%) y se redujo en Francia (-1,8%), España (-1,2%) e Italia (-1%).



La confianza en la industria cayó medio punto en mayo, con menores expectativas de los directores encuestados sobre la producción e inventarios de productos acabados, sin embargo, las perspectivas sobre las exportaciones mejoraron ampliamente. También disminuyó el resultado del sector servicios (-0,4), con las respuestas apuntando hacia una menor demanda por parte de los consumidores.



Por su parte, la confianza del comercio minorista avanzó 1,4 puntos en el quinto mes del año gracias a un aumento de la confianza en la situación actual del sector, así como en el volumen de inventarios. Además, el resultado del sector de la construcción fue ampliamente mejor ( 2,4), para alcanzar su mayor puntuación desde 1990 gracias al aumento de las expectativas de contratación y de pedidos futuros.



Para el total de la Unión Europea (UE), la puntuación del ESI creció cuatro décimas, impulsada por el buen hacer de las economías no pertenecientes al euro como Reino Unido ( 1,9) y Polonia ( 0,6). Igual que para la unión de los 27, el resultado fue peor para la industria, pero mejor para el sector minorista, la construcción y el sector servicios. Por último, y al contrario de la Eurozona, las expectativas de contratación fueron pobres, mientras que mantuvieron planas sus perspectivas de precios.