Visa y Mastercard ante su verdugo: las criptos gubernamentales y el blockchain

Fuente: WFG
12/03/2018 08:27

MADRID, 12 MAR. (Bolsamania.com/BMS) .- "Sólo soportaremos transferencias respaldadas por dinero fiduciario", así zanjaba el debate Alfred Kelly, CEO de Visa, sobre la relación de la compañía estadounidense con las operaciones en el mercado de criptodivisas durante una entrevista a la CBNC el pasado mes de enero.



Sin previo aviso, Visa bloqueó el uso de todas las tarjetas de débito con las que usuarios europeos y estadounidenses podían pagar en establecimientos a cambio de criptodivisas, asegurando que la empresa proveedora de los plásticos, Wave Crest, había incumplido su acuerdo de colaboración, rompiendo sus relaciones.



Así, varias compañías que se apoyaban en Wave Crest, como Bitwala, Cryptopay, Wirex o TenX, cuya principal actividad es el cambio de dinero por 'criptos' susceptibles de ser usadas para el pago en establecimientos, veían interrumpidos sus servicios de tarjetas de débito y prepago.



De este modo, el proveedor estadounidense cerraba la puerta a este negocio, el que considera "peligroso" fruto de "su naturaleza especulativa" que no es suficiente para considerar una divisa digital como fiable, apuntaba Kelly.



Visa se defiende de un mercado, que perfectamente podría actuar como sustitutivo en vistas de la creciente popularidad que ha experimentado los últimos meses, tras años de combatir en un pequeño oligopolio. Además, el aumento de prácticas gubernamentales para emitir su propia divisa digital como alternativa al uso de efectivo, con Suecia y Japón a la cabeza, podría destruir el negocio tradicional con el simple hecho de cobrar menores comisiones.



No sería la primera vez que ocurre algo así. "¡500 dólares! El teléfono más caro del mundo y ni siquiera los empresarios tendrán teclado para poder enviar correos", se atrevió a decir Steve Ballmer en enero de 2007. El que fuera director de Microsoft allá por los inicios de siglo se reía del diseño y la funcionalidad del smartphone desarrollado por Steve Jobs. Hoy, Apple duplica el tamaño de su ex empresa, veremos si a Kelly y compañía no les ocurre lo mismo.



Japón ya ha anunciado el lanzamiento de su moneda 'jcoin' para 2020, con intención de reducir la dependencia de su ciudadanía en el uso de efectivo, que alcanza el 70% del total de las transacciones, según apuntan desde el Banco de Japón. Este proyecto, en manos de un consorcio de bancos privados, liderados por Mizuho Financial Group, prevé un cambio de 1:1 entre el yen el jcoin, con un servicio de pago y transferencia de capital totalmente gratuito.



Por otro lado, Suecia ya se plantea la implantación de la 'e-krona' como alternativa de pago, en vistas de la reducción del uso de efectivo en su economía de un 40% el último año. Actualmente se manejan dos alternativas, respaldar la 'e-krona' por un valor en coronas, parecido al funcionamiento que tiene por ejemplo Paypal, o generar reservas personales en el banco central para cada usuario. En cualquier caso, su implantación supondría una alternativa igual de fiable que el pago con tarjeta tradicional, con previsiblemente un menor coste derivado de comisiones, aunque esto no ha sido confirmado aún.



El histórico competidor de Visa, Mastercard, no ha expresado aún su opinión, sin embargo, ha reconocido su intención de crear una cadena de blockchain privada para su red de pagos con el objetivo de aligerar el sistema de transacciones, por lo que, en primera instancia, no parece tan reacio a las novedades que ofrece la disrupción de las criptodivisas. Lo que sí ha declarado es el aumento del 22% del gasto de sus clientes gracias a este mercado, en consecuencia directa de la compra de criptos a través de sus tarjetas, un hecho positivo para los beneficios de la compañía.



Ambas firmas sólo se han posicionado de manera conjunta en relación a cómo gravar estas transacciones, aumentando un 10% sus comisiones sobre la compra de 'criptos', tras reconocer estas operaciones como adelantos de caja y no como compras, en un intento de echar los frenos sobre una industria que podría competir en paridad con ellas, o bien tratando de exprimir los últimos días de una burbuja que podría estallar en cualquier momento.



Sea cual sea el motivo, la realidad es que tanto Visa como Mastercard están ante un fenómeno de inversión que podría acabar con su negocio si es capaz de dar un nivel razonable de seguridad a sus transacciones y mantener el valor de sus activos, algo que la acción gubernamental perfectamente podría alcanzar a través de la emisión de su propia divisa digital, como en Japón o Suecia.



LOS SERVICIOS P2P, OTRO FRENTE ABIERTO



Pero no solo gobiernos de varios países se lanzan a experimentar con tecnología blockchain y de tokens digitales. También los bancos cuentan cada vez con más proyectos en este terreno.



El pasado 31 de enero, durante la presentación de las cuentas anuales del BANCO SANTANDER, Ana Botín anunciaba el lanzamiento de una aplicación para pagos internacionales construida en la cadena de blockchain de Ripple, que comenzará a estar operativa antes de abril de este año.



De esta forma, el banco español pretende competir con otras fintech, como Transferwise, en el terreno de las transferencias internacionales interdiarias con cambio de moneda, asegurando una "transparencia total tanto en comisiones como en el tipo de cambio", puntualizó Botín.



Asimismo, la startup de Goldman Sachs, Circle Internet Financial, formalizó la compra de Poloinex, una de las mayores bolsas de critodivisa del mundo, el pasado lunes por un total de 325 millones de euros. Circle, que se convierte a partir de este momento en lo más parecido a un gigante mundial de las criptodivisas, posee un servicio conocido como 'Circle Pay', una aplicación de pagos móviles gratuito entre particulares a través de tecnología P2P o 'Person to Person'.



Ambas iniciativas se encuentran dirigidas únicamente a intercambios entre particulares en la actualidad. Sin embargo, con una implementación frente a establecimientos y servicios, la posibilidad de realizar pagos a través de un soporte digital sería real, de nuevo planteando una alternativa frente a los plásticos, con un nivel similar de seguridad al aportado por Visa o Mastercard.