Las operadoras amenazan el 50% de los ingresos de los clubes de primera

Fuente: WFG
05/03/2018 08:52

MADRID, 05 MAR. (Bolsamania.com/BMS) .- Las operadoras españolas se plantan ante lo irracional del fútbol. Vodafone se unió la semana pasada a Movistar en su negativa de afrontar la puja por los derechos televisivos de la Champions y la Europa League, cuyas negociaciones comenzarán estos días frente al actual dueño, Mediapro. Los derechos televisivos suponen un 50% de media del total de los ingresos de los principales clubes españoles, sin su obtención, su situación financiera podría complicarse.



La productora de Jaume Roures adquirió los derechos en exclusiva de ambas competiciones para los próximos tres años en junio del pasado ejercicio a cambio de 1.100 millones de euros, pero a excepción de su OTT Bein Connect, carece de otra plataforma para emitir ambas competiciones.



"Vamos a ser extremadamente racionales con los derechos del fútbol. Existe una posibilidad genuina y clara de no renovar el contrato para emitir las próximas temporadas", declaraba Ángel Vilá, consejero delegado de Telefónica, durante la presentación de resultados de su compañía en febrero. Por su parte, su homólogo en Vodafone, Antonio Coimbra, aseguraba días después, que actualmente sale más rentable perder todos los clientes que pagar por el contenido. Por su parte, Orange ha asegurado que solo pujará si sus dos principales competidores lo hacen. De este modo, esta alianza 'tricolor' de las operadoras planta cara a la burbuja del fútbol, con unos costes que sobrepasan sorprendentemente la creciente demanda de 3 millones de abonados al deporte de pago que posee actualmente España.



Este escenario se plantea apenas a unas semanas de la puja por los derechos televisivos de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), donde su presidente, Javier Tebas, ya ha declarado su intención de aumentar la recaudación un 30% respecto a la anterior concesión de 2014 hasta los 3.900 millones de euros por el próximo paquete trienal.



Pero ni Roures ni Tebas podrían ser los únicos perjudicados de este 'plantón' de las 'telecos'. Entre los siete mayores clubes de España, la recaudación de los derechos televisivos supone un 50% de media del total de sus ingresos. El porcentaje baja para los dos grandes equipos de la Liga, con la posibilidad de ingresar mayores sumas por marketing y mayor capacidad para llenar sus estadios, sin embargo para equipos como el Valencia, el Villarreal o el Athletic, el porcentaje crece por encima del 60%.



Los derechos televisivos son una de las tres patas sobre las que el faraónico negocio del fútbol se sustenta. Sin ella, el Real Madrid y el Barcelona podrían ver dañada la cifra de sus ingresos en un 24,7% y un 26,5% respectivamente. Asimismo, desde la regulación implementada en 2012 por la UEFA, con la misión de acabar con el 'dopaje financiero', los clubes deben cuidar su volumen de gasto, el cual no debe sobrepasar sus ingresos por un periodo superior a tres años. Y esto, observando el desarrollo reciente de los precios en el mercado de derechos federativos de los futbolistas, se antoja complicado.



El Barcelona ha gastado entre ambas ventanas de negociación un total de 312 millones de euros durante la presente temporada. Esta cifra de gasto, en gran medida compensada por la venta de Neymar en lo que constituyó el fichaje más caro de la historia por 222 millones al Paris Saint-Germain, se debe añadir a los 372 millones que el club de la ciudad condal desembolsará en concepto de nóminas para su plantilla. En total, sólo en cuestiones meramente deportivas como son los fichajes y los salarios, el FC Barcelona gastará 482 millones de euros durante esta campaña. En contraste, sus ingresos rondarán los 640 millones, tomando como referencia los resultados obtenidos los últimos años, por lo que, de reducir aún más los márgenes, el ejecutivo culé deberá hacer verdaderos malabares para cumplir con la reglamentación de la UEFA.



ROURES NO RETROCEDE



El fundador de Mediapro, Jaume Roures, dejó clara su posición, durante una entrevista a Radio Marca el pasado miércoles, de no echarse atrás frente a las declaraciones de las 'telecos' de abstenerse a participar en la subasta. Asimismo, insinuó un pacto entre ellas, sobre el que la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) debería poner atención. "Si fuese la comisión de la competencia pensaría que tienen un acuerdo entre ellos. Hace tres años pensaba lo mismo", dijo.



El dueño de la productora quiso hacer hincapié en lo cortos que son los periodos sobre los que se negocia, que "obligan a tratar de rentabilizar la inversión más rápido. Para las cadenas y el fútbol sería mejor que fuesen más años, darían más ingresos", apuntó.



EL FENÓMENO NO ES AISLADO: LAS OTT ENTRAN EN JUEGO EN LA PREMIER



Una de las razones por las que las operadoras podrían estar tensando la cuerda es la evidente de presionar para reducir el precio. Sin embargo, desde hace un par de años, la presencia de nuevos jugadores podría dar la vuelta al tablero. Amazon, Google o Facebook han mostrado públicamente su interés de pujar por los derechos del fútbol europeo en un futuro, sin embargo nunca han terminado de dar el paso. Todas ellas conforman un conglomerado conocido como OTT (Over The Top), a quienes la Premier League inglesa estuvo esperando la pasada semana, ante la falta de ofertas adecuadas a sus previsiones de ingresos en la puja de los derechos televisivos del fútbol británico.



Finalmente Sky Plc y BT Group se llevaron el gato al agua en un acuerdo conjunto que ascendió hasta los 4.900 millones de euros, un 16% menos que el acuerdo actual. Amazon decepcionó absteniéndoseuna vez más a pujar, aunque según informa Bloomberg, la Premier podría estar pensando en ofrecer un paquete con coste reducido al gigante estadounidense para 2021 con el objetivo de avivar la temperatura de las negociaciones y presionar a las operadoras.



Amazon podría así dar comienzo a una nueva tendencia y testear la respuesta del público a consumir fútbol a través de su servicio de Amazon Prime, cuyo coste en Reino Unido, apenas asciende a los 89 euros anuales, lejos de lo que las operadoras pueden y deben cobrar para sostener su negocio.