El Mobile World Congress (MWC) cierra su edición más polémica, menos visionaria y volverá a Barcelona en 2019

Fuente: WFG
02/03/2018 08:54

MADRID, 02 MAR. (Bolsamania.com/BMS) .- Barcelona se ha quedado a las puertas. La capital catalana no ha logrado alcanzar las previsiones de público para el Mobile World Congress (MWC), que en su decimotercera edición ha congregado a más de 107.000 visitantes en al mayor feria tecnológica del mundo. Justo 1.000 por debajo de los 108.000 de 2017, la marca a batir.



"Hemos tenido otro Mobile World Congress de gran éxito", ha asegurado John Hoffman, consejero delegado de la GSMA. "Estamos satisfechos con la cantidad de asistentes con altos cargos, en particular con la cantidad de consejeros delegados, así como con la asistencia regular de ministros y reguladores del gobiernos", ha agregado. La GSMA ha destacado que alrededor del 55% de los visitantes este año han sido directivos de alto nivel, con más de 7.700 consejeros delegados, por encima de los 6.100 del año anterior.



No ha sido una edición fácil, con la crisis política soberanista aún coleando y la plantada a Felipe VI marcando sus primeros compases, muchas voces habían apuntado a un pinchazo, mientras la organización había puesto el énfasis en la necesidad de estabilidad política. Pero, a pesar de no obtener un nuevo récord, la ciudad condal ha vuelto a reivindicarse como la capital mundial de la telefonía móvil.



A pesar de las dudas que se han sembrado sobre su futuro, el congreso se mantendrá en Barcelona hasta 2023, fecha en que expira el actual contrato del consistorio de Ada Colau con la GSMA, el consorcio que agrupa la industria móvil y que impulsa el certamen. De momento, se han dado a conocer las fechas de la feria del año que viene: se llevaráa cabo entre el 25 y el 28 de febrero. Por si hay dudas, varios expositores se van del certamen de este año, que se ha celebrado entre el 26 de febrero y el 1 de marzo, con la renovación bajo el brazo y ya hay centenares de habitaciones de hotel reservadas para el año que viene, explican varios expositores a 'Bolsamanía'.



Con este gesto se reitera la confianza en el enclave catalán y se disipan los rumores sobre que la GSMA había tanteado otros destinos, como Dubai, París o Singapur, posibilidades que altos ejecutivos del gobierno municipal habían descartado a este medio. Así, ni la falta de gobierno en Cataluña, las tensiones con el Ejecutivo central, la polémica recepción el monarca español, a la que no asistieron Colau ni el presidente del Parlament, Roger Torrent, o la nevada en Barcelona han afectado la continuidad del certamen.



IMPACTO ECONÓMICO



Había mucho en juego. No sólo el prestigio de la ciudad, que además ha buscado en el MWC una muleta en la que apoyarse en su campaña internacional para relanzar la marca Barcelona. Además, estaba en el aire el importante impacto económico del evento. El certamen ha dejado entre Barcelona y L’Hospitalet, la ciudad vecina con la que comparte sede, 471 millones de euros, 15.000 empleos, 30.000 habitaciones de hotel, 45.000 personas alojadas en los alojamientos de Airbnb y una facturación de más de 120 millones de euros en los locales de ocio y restauración.



Bajo el lema 'Creating a Better Future' (Creando un futuro mejor), más de 2.400 expositores procedentes de unos 200 países -fueron 2.300 en 2017- se han dado cita en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona. También se han celebrado tres eventos paralelos: el Youth Mobile Festival, las ponencias del Women4Tech y el certamen de las startups 4YFN. Esta gran cita mundial de la emprendedora en el sector tecnológico ha recibido a 20.539 asistentes durante tres días, 600 startups, 12 delegaciones internacionales y 600 inversores.



MUCHO 5G, POCO ‘FAMOSEO’



Sí se le puede achacar un ‘pero’ a la edición de este 2018. Y no es otro que la falta de nombres de fama internacional. Acostumbrados a contar con figuras como el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, o el consejero delegado de Netflix, Reed Hastings, la organización ha hecho corto en satisfacer las ganas de los asistentes de escuchar de primera mano las visiones de estos gigantes de las nuevas tecnologías.



Sin embargo, los conferenciantes de este año han ido más al grano y han tenido un "mejor impacto" en analizar en profundidad las innovaciones que afectan el sector tecnológico y, en especial, el del móvil, como la cuarta revolución industrial, explica la GSMA. Así lo han hecho el consejero delegado de China Mobile, Shang Bing, el de Deutsche Telecom, Timoteus Höttges, el de McAfee, Christopher Young, o el de Ericsson, Börje Ekholm. Todos ellos han abordado temas como la Inteligencia Artificial (IA), los asistentes digitales, la realidad virtual y aumentada, la ruptura de barreras entre lo físico y lo digital y la transformación de la industria.



Los asistentes también han podido escuchar novedades y primicias mundiales como la brindada por el fundador del gigante nipón del e-commerce Rakuten, Hiroshi Mikitani. Durante su ponencia, en la que compartió con el público su visión sobre hacia dónde debe encaminarse el comercio electrónico y qué papel juega su empresa, desveló que prevé la ‘tokenización’ de su sistema de puntos, valorado en 9.000 millones de dólares. O lo que es lo mismo, que lanzará su propia criptodivisa, la ‘Rakuten Coin’.



Punto y aparte merece el 5G. Los gigantes de las telecomunicaciones han profundizado en los usos de las primeras redes del Internet de alta velocidad que se inaugurarán en EEUU, Europa y Asia este año. En concreto, Börje Ekholm ha sido uno de sus mayores defensores y ha asegurado que se trata de una infraestructura que los gobiernos deben considerar como un “recurso natural”. Además, ha apostado por un futuro en el que, gracias a las aplicaciones que se desarrollen en estas redes 5G, la industria se digitalizará por completo y los consumidores abandonarán el smartphone como dispositivo favorito de conexión. En cambio, se dará una fragmentación de gadgets y aparatos que comenzarán a proliferar a dos años vista.



SMARTPHONES POR DOQUIER, PERO MENOS REVOLUCIONARIOS



Pero de momento, los teléfonos móviles aún son los reyes. Y así lo ha demostrado, un año más, una feria en la que los fabricantes y marcas acuden a presentar sus nuevos y más innovadores modelos. El resultado global de este año ha dejado fríos a los entendidos, quienes creen que el sector transpira un agotamiento del modelo de los smartphones de nueva generación. La opinión generalizada es que ya no son capaces de enarbolar revoluciones conceptuales, más allá de presentar mejoras técnicas en la calidad de las cámaras, por ejemplo, con algunas que son capaces de hacer selfies en 3D.



Es el caso del Galaxy S9 de Samsung. Como viene siendo tradicional, el fabricante surcoreano acaparó la atención mediática con su evento privado antes de que el MWC abriera sus puertas y deslumbró con su última entrega de la saga Galaxy, que ha puesto énfasis en su cámara, el audio y las nuevas opciones de comunicación. El nuevo buque insignia de la marca saldrá a la venta el 16 de marzo.



Nokkia ha demostrado que ha sabido reinventarse y, además, de un sinfín de aplicaciones destinadas al Internet de las cosas, ha acudido a la cita anual con un abanico de smartphones, entre los que destacan el Nokia 8 Sirocco, Nokia 7 Plus. También, una nueva versión del Nokia 6, Nokia 1 y una edición renovada del Nokia 8110. HMD Global, propietaria de la marca, ha confiado en Android como sistema operativo para todos sus terminales.



La china Huawei ha presentado el portátil MateBook X Pro, con pantalla FullView táctil y 'webcam' retráctil ocultaen el teclado, que llegará a siete mercados, entre ellos el español, este mes de marzo, pero se ha dejado en casa el P20. No han faltado al cónclave tecnológico, Sony, que ha presentado los nuevos Xperia XZ2 y Xperia XZ2 Compact y LG, que ha mostrado el V30s, con inteligencia artificial y reconocimiento de voz.



Otros históricos como Asus, Motorola, Blackberry… no han querido faltar a la cita en una edición en la que la auténtica protagonista ha sido la industria de la telefonía móvil y en la que se ha apuntado que el futuro llegará de la mano de la inteligencia artificial, aunque aún se habla poco de ello.