La inestabilidad política es lo único que aleja a Grecia de su recuperación

Fuente: WFG
19/02/2018 18:03

"No existen potenciales obstáculos que puedan desviar a Grecia en su camino de finalizar su tercer proceso de rescate este agosto. Si bien puede que el país necesite seguir recibiendo liquidez hasta finales de 2019, alertamos de la sensibilidad de la realidad política actual, que a pesar de no ser nuestro principal enfoque, continúa representando un elevado riesgo ante la posibilidad de la celebración de unas nuevas elecciones durante la primera mitad de 2019, especialmente tras el fin del rescate"



Así lo relata un informe del banco británico Barclays sobre sus predicciones del país helénico para los próximos dos años.



El gobierno griego solicitó la aprobación de su tercer rescate financiero en seis años al Mecanismo de Estabilidad Europeo (ESM) en julio de 2015, quien accedía a firmar el acuerdo a cambio de fuertes medidas en contra del déficit presupuestario del país. Actualmente el ESM ya ha desembolsado 40.200 millones de euros en favor de Grecia, 5.400 de ellos dedicados íntegramente a la recapitalización bancaria del país. Cantidad que podrá ser aumentada como máximo hasta los 86.000 millones de euros.



Las previsiones del banco inglés prevén un crecimiento del 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB) griego durante este año e incluso del 2,8% para el año que viene, con el consumo y la inversión privada como principales motivos del desarrollo. Siguiendo con la correcta expansión de toda la Eurozona, las predicciones para los próximos dos años se mantendrían positivas a pesar de las potenciales inestabilidades políticas que pudieran surgir, con un crecimiento siempre entre el 2,5% y el 3%.



Grecia debería finalizar el proceso con suficiente liquidez como para abordar las necesidades financieras próximas, aunque es probable que continúe necesitando el apoyo del mecanismo comunitario para abordar el alivio de la deuda y el crecimiento en el largo plazo a través "de una reforma continua", apunta el informe.



Asimismo, las previsiones no reflejan la compra de bonos griegos por parte del Banco Central Europeo (BCE) más allá de septiembre a través de su Programa de Compras del Sector Púbico (PSPP), a pesar de su aún elevado volumen actual.



Por ello, la situación del país heleno se encuentra encaminada, aunque el peligro de unas nuevas elecciones tras el fin del rescate podría poner en peligro el futuro económico del país, si las medidas adoptadas se modifican antes del fin de la actual legislatura en septiembre. Barclays asegura que unas elecciones "agitadas", como las recientes, podrían hacer crecer la incertidumbre y empujar de nuevo al mercado griego hacia niveles altos de volatilidad.