Política de conflicto de intereses

Como toda gran institución financiera multiservicios, tanto BNP Paribas como otras compañías del grupo (en adelante, «la entidad» o «el banco»), encuentran durante el ejercicio habitual de sus actividades, situaciones de conflicto de interés, y han tomado las medidas necesarias para evitar que estos conflictos puedan perjudicar los intereses de sus clientes.

Un conflicto de interés es una situación en la que, en el ejercicio de las actividades de la entidad, los intereses del banco y/o los de sus clientes y/o empleados pueden ser contrarios, de forma directa o indirecta.

Un interés es interpretado como cualquier ventaja, sea cual sea su naturaleza, material o inmaterial, profesional, comercial, financiera o personal.

BNP Paribas ha identificado las situaciones que pueden surgir en el curso normal de las actividades del banco y/o sus filiales y/o sus empleados y que pueden representar un riesgo potencial de daño a los intereses de uno o más clientes.

Frente a estos conflictos potenciales de interés, el banco puede:

Rechazar el llevar a cabo la operación.

Aceptar la operación y el conflicto de interés asociado, poniendo en marcha dispositivos permanentes que permitan gestionar el conflicto de forma apropiada de modo que se evite perjudicar los intereses del cliente.

Informar al cliente del potencial conflicto de interés cuando el banco crea que el conflicto no puede ser correctamente gestionado de las formas anteriormente mencionadas. La entidad comunicará entonces a su cliente la naturaleza y origen del conflicto para permitirle tener conocimiento de todos los elementos que pueden afectar a su toma de decisión.

 

La entidad gestiona los conflictos de interés, reales o potenciales sobre la base de:

Las normas éticas y deontológicas: integridad, equidad, imparcialidad, respeto del secreto profesional y de la primacía del interés de los clientes. Todos los empleados de la entidad deben cumplir estas normas éticas.

El establecimiento de controles en todas las actividades que permiten una prevención continua de los conflictos de interés y la implementación de medidas correctoras.

La separación de funciones para asegurar su independencia: en algunas situaciones permanentes de potencial conflicto de interés, el banco separa de forma continua y permanente sus tareas, de forma que sean llevadas a cabo independientemente de las otras tareas con las que podrían generar conflictos de interés.

Procedimientos internos que contienen y apoyan las medidas anteriormente mencionadas.

Para recibir más información sobre la política de gestión de conflictos de interés de nuestra entidad, puede ponerse en contacto con nosotros.